Cómo comprar un coche usado sin que te engañen

Las cinco comprobaciones que evitan casi todos los disgustos, señales de alarma en el anuncio y al ver el coche, y cómo pagar con seguridad.

La mayoría de los problemas al comprar un coche usado no vienen de averías escondidas, sino de tres cosas que se pueden comprobar antes de pagar: los kilómetros, las cargas y quién es el dueño de verdad.

Las cinco comprobaciones que evitan el 90 % de los disgustos

  1. Que el vendedor sea el titular. Pídele el permiso de circulación y el DNI, y comprueba que el nombre coincide. Si te dice que vende «para un amigo» o «para un familiar», necesitas una autorización firmada.
  2. Que el bastidor coincida. El número que aparece en el permiso tiene que ser el mismo que el grabado en el coche, normalmente visible en el salpicadero o en el vano del motor.
  3. Que no tenga cargas. Embargos, reserva de dominio o precintos judiciales viajan con el coche, no con el vendedor. Si lo compras con cargas, el problema pasa a ser tuyo.
  4. Que los kilómetros cuadren. Compara el cuentakilómetros con los registros de las ITV: si en una inspección tenía más que ahora, algo no encaja.
  5. Que la ITV esté en vigor. Sin ella no se puede hacer el cambio de titularidad.

Señales de alarma en el anuncio

  • Precio muy por debajo del mercado sin explicación.
  • Fotos pocas, borrosas o de noche.
  • El vendedor mete prisa: «tengo a otro que viene esta tarde».
  • Pide una señal antes de que veas el coche.
  • No quiere quedar en su domicilio ni en un sitio público conocido.
  • Se niega a que un taller lo revise.

Señales de alarma al ver el coche

  • Tornillos de aletas y capó con marcas: se ha desmontado, posiblemente por un golpe.
  • Diferencias de tono en la pintura al mirar el coche desde un lado y con buena luz.
  • Olor a humedad o alfombrillas mojadas: filtraciones o, en el peor caso, inundación.
  • Pedales y volante muy desgastados en un coche con pocos kilómetros.
  • Testigos que no se encienden al dar el contacto: a veces se anulan para esconder averías.
  • Motor ya caliente cuando llegas: puede ocultar un arranque en frío problemático.

El pago, que es donde se dan los sustos

  • Nunca pagues por adelantado sin ver el coche, por muy buena que parezca la oferta.
  • Desconfía de quien te pida el pago por transferencia inmediata o criptomonedas.
  • Haz un contrato de compraventa por escrito, con los datos de los dos, el coche, el precio, la fecha y los kilómetros.
  • Guarda el justificante del pago: es tu prueba si luego hay problemas.

Y después de comprar

Tienes que hacer el cambio de titularidad en la DGT y pagar el impuesto de transmisiones de tu comunidad. Hasta que no esté a tu nombre, las multas siguen llegando al vendedor, y eso trae problemas a los dos.

Compruébalo con la matrícula

La vista previa es gratis: te decimos qué coche es y cuántos registros tiene antes de que pagues nada.

Consultar un coche